CARACAS, Venezuela – En una comparecencia marcada por la urgencia, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, denunció una agresión militar a gran escala por parte de Estados Unidos que ha dejado un saldo de civiles fallecidos y la desaparición del presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores.
Rodríguez responsabilizó directamente al gobierno de Donald Trump por la integridad física de la pareja presidencial y exigió una «prueba de vida inmediata», contradiciendo las versiones que circulan desde Washington sobre un arresto formal.
Ofensiva en múltiples estados
La alta funcionaria detalló que los ataques militares no se limitaron a la capital, sino que alcanzaron los estados Aragua, Miranda y La Guaira. Según la vicepresidenta, estas acciones cumplieron las advertencias previas del mandatario sobre una agresión externa destinada a desestabilizar la nación por sus recursos energéticos.
Activación de la «Unión Cívico-Militar»
Ante el desconocimiento del paradero del mandatario, se ha ordenado la activación total de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), bajo el mando del ministro Vladimir Padrino López, junto a las milicias populares. La consigna oficial es la «defensa de la patria» frente a lo que califican como una guerra colonial por el petróleo.
Reacción Internacional
La Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (REDH) y organizaciones internacionales como Answer Coalition han levantado su voz de protesta, calificando el suceso como un «crimen contra la paz» y una violación flagrante a la Carta de las Naciones Unidas.
Mientras tanto, las calles de Caracas permanecen en una calma tensa, con cortes de luz reportados y una población que intenta asimilar el impacto de una madrugada de explosiones y el vacío de poder aparente.