NACIONES UNIDAS.— El Gobierno de Cuba expresó su agradecimiento por la postura de la comunidad internacional tras el primer día de debates en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), donde se discute la resolución no vinculante que exige el levantamiento del embargo económico impuesto por Estados Unidos.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, valoró la jornada como una muestra del rechazo mayoritario hacia las políticas de presión de Washington, en momentos en que la isla atraviesa una compleja crisis económica y energética caracterizada por sanciones secundarias y restricciones en el suministro de combustible.
Altercado diplomático en el hemiciclo
La sesión debate estuvo precedida por un tenso cruce verbal entre el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, y el representante de Estados Unidos ante el organismo multinacional, Mike Waltz. El incidente obligó al presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman, a intervenir para restablecer el orden ante las interrupciones del equipo diplomático caribeño.
Díaz-Canel criticó la postura del delegado estadounidense al señalar que no ofreció justificaciones sobre el cerco energético que afecta a la población de la isla, asegurando que la verdad prevalecerá sobre las presiones bilaterales.
Antcedentes de la votación
Desde 1992, la propuesta titulada «Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba» ha contado de manera consecutiva con el respaldo de la mayoría de los Estados miembros. La votación oficial del documento está programada para este miércoles al cierre de las intervenciones formales.
