Por: Karolina Martinez.- (Psicóloga y periodista)
La noche del 8 de abril de 2025 marcó un antes y un después en la historia reciente de la música dominicana. Muchos pensaron que sería otra velada animada en el icónico Jet Set, ese lugar donde tantas veces se celebró la vida al ritmo del merengue, la salsa, la bachata y baladas, pero esa noche, el escenario colapsó y con él, también se vino abajo una parte del espíritu colectivo de quienes allí se encontraban.
Pocas noticias impactaron tanto como la muerte de Rubby Pérez, figura emblemática del merengue, falleció sobre la tarima, haciendo lo que más amaba: cantar, su voz había sido parte del paisaje sonoro de incontables personas que lo seguian , Ruby , presente en celebraciones, despedidas y encuentros, partió en medio de una interpretación, entregado al público hasta el último instante.
Pero no fue el único….La tragedia también se llevó al saxofonista Luis Solís, al carismático DJ Felito Music y al diseñador Martín Polanco, cada uno de ellos había construido una trayectoria que resonaba en el ámbito artístico, no solo se perdieron talentos; se desvanecieron futuros, se truncaron caminos que aún prometían grandes aportes.
Pronto, las redes sociales se convirtieron en un refugio colectivo, se compartieron videos, fotografías, recuerdos, se alzaron voces desde cada rincón del país con mensajes de dolor, de homenaje, de búsqueda de justicia. Hashtags como #RubbyEterno o #JusticiaJetSet circularon con fuerza, reflejando que la pena era compartida y que la memoria de los caídos no quedaría en el olvido.
Al escuchar hoy alguna de esas canciones, muchos cierran los ojos y reviven lo que se perdió, pero también encuentran consuelo en una verdad simple y poderosa: la música no muere, mientras alguien siga cantando sus letras, bailando sus ritmos, recordando sus historias, esos artistas seguirán vivos.
El Jet Set podrá reconstruirse, pero aquella noche quedará grabada en la memoria colectiva y mientras exista alguien que escuche con el corazón, que reconozca el valor de esos nombres que partieron, entonces su legado continuará, imbatible, sobre cada escenario, aunque ya no estén físicamente presentes.