Washington. – Un nuevo cruce de declaraciones ha encendido la tensión entre Estados Unidos e Irán. El presidente Donald Trump se atribuyó este miércoles el éxito en la supuesta suspensión de la ejecución de ocho mujeres iraníes, una afirmación que el gobierno de Teherán desmintió de forma tajante a las pocas horas.
A través de su red social, Truth Social, Trump agradeció a los líderes iraníes por «respetar su solicitud» y cancelar las ejecuciones previstas para esa noche. Según la versión del mandatario estadounidense, cuatro de las manifestantes serían liberadas de inmediato, mientras que las cuatro restantes cumplirían una condena mínima de un mes.
«Agradezco enormemente que Irán haya respetado mi solicitud… es una muy buena noticia», expresó el mandatario en su plataforma.
La respuesta de Irán La reacción de las autoridades iraníes no se hizo esperar. A través del medio oficial Mizan Online, el Poder Judicial de Irán negó cualquier intervención de Trump y aseguró que el presidente de EE. UU. ha sido «engañado una vez más por noticias falsas». Teherán sostiene que el escenario descrito por el republicano no se ajusta a la realidad jurídica actual de dichas prisioneras.
Posible diálogo en el horizonte A pesar del roce mediático, Trump dejó abierta la puerta a la diplomacia. En declaraciones ofrecidas al diario The New York Post, el presidente afirmó que es «posible» que se retomen las negociaciones de paz con Irán en Pakistán este mismo viernes, coincidiendo con informes que sitúan un eventual encuentro en Islamabad en las próximas 72 horas.