A 18 meses de la tragedia donde murieron 236 personas, la Cuarta Sala Penal retoma el juicio de fondo contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat con una clave discusión sobre el cambio de calificación jurídica.
SANTO DOMINGO.– A exactamente 18 meses y un día de la tragedia que conmocionó al país, la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional reanuda este viernes 9 de octubre, a las 9:00 a.m., el juicio de fondo contra Antonio y Maribel Espaillat por el desplome de la discoteca Jet Set.
La audiencia, presidida por el juez Franny González Castillo, se retoma tras un receso concedido a la defensa de los administradores del establecimiento. El tribunal otorgó este tiempo para que los abogados de los imputados preparen su postura ante un giro clave en el proceso: la petición formal de querellantes y actores civiles para agravar la calificación jurídica de los hechos.
Delito culposo vs. delito doloso: la diferencia en las condenas
Hasta el momento, la acusación se sostiene bajo los artículos 319 y 320 del Código Penal dominicano, que tipifican los hechos como homicidio involuntario y golpes o heridas culposas, con una sanción máxima de hasta dos años de prisión.
Sin embargo, los acusadores particulares exigen que los imputados sean juzgados bajo los artículos 295 y 304, correspondientes a homicidio voluntario o doloso. De acogerse este cambio, las consecuencias penales para los hermanos Espaillat escalarían sustancialmente, exponiéndose a penas de hasta 30 años de cárcel. El tribunal ya advirtió formalmente a los imputados sobre las implicaciones legales de esta eventual modificación.
Un reclamo de justicia a un año y medio de la tragedia
El Ministerio Público atribuye el colapso del techo a negligencias vinculadas a la falta de mantenimiento y deficiencias en la estructura del local. Por su parte, la defensa de la familia Espaillat continúa objetando los fundamentos del expediente acusatorio.
El desplome ocurrió la noche del 8 de abril de 2025 mientras se presentaba el merenguero Rubby Pérez, quien perdió la vida en el lugar junto a otras 235 personas. Desde entonces, cada día 8 de mes, los familiares de las víctimas se congregan en el terreno donde operaba la discoteca para celebrar una misa en su memoria y reiterar su demanda de justicia.
