CARACAS, VENEZUELA. – Mientras continúan las labores de rescate tras los devastadores terremotos que sacudieron a Venezuela la semana pasada, la ayuda humanitaria enviada por Estados Unidos se enfrenta al creciente descontento de la población hacia el gobierno venezolano, en medio de denuncias por presuntas deficiencias en la respuesta oficial.
Con el paso de las horas reduciendo las posibilidades de encontrar sobrevivientes, un equipo de bomberos y paramédicos procedentes del estado de Virginia logró rescatar con vida a un padre y a su hijo que permanecían atrapados entre los escombros desde hacía cuatro días. Ambos fueron colocados en una camilla improvisada y trasladados en ambulancia, mientras residentes de la zona aplaudían emocionados y gritaban “¡Gracias, gracias!” al personal de rescate.




La administración del presidente Donald Trump ha incrementado el envío de recursos y personal para apoyar las operaciones de emergencia, con la intención de fortalecer su cooperación con el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez y demostrar los beneficios de esta inusual alianza en medio de la crisis.
Sin embargo, sobre el terreno, la ayuda internacional se ha visto opacada por la indignación de muchos venezolanos, quienes responsabilizan a las autoridades de haber dificultado las labores de rescate y de no contar con la capacidad necesaria para responder a una tragedia de esta magnitud.
«La gente no se da cuenta de que ella también está bajo los escombros«, expresó el activista venezolano Martín Rodil, quien ha colaborado con agencias de seguridad de Estados Unidos en investigaciones relacionadas con funcionarios venezolanos, al referirse a la situación de Delcy Rodríguez.
Desde Miami, el exdiplomático venezolano Diego Arria afirmó que la destrucción evidenciada en el estado de La Guaira, una de las zonas más afectadas por los sismos, refleja años de deterioro institucional.
«Hemos sufrido una catástrofe natural y Venezuela no tiene los medios ni los recursos para enfrentarla porque estos gobernantes han saqueado el país y lo han dejado destruido», manifestó Arria.
Las críticas también llegaron desde Washington. El congresista estadounidense Carlos Giménez pidió en la red social X la captura del dirigente venezolano Diosdado Cabello, a quien acusó de obstaculizar la distribución de la ayuda humanitaria destinada a los damnificados.
Mientras Estados Unidos aumenta su presencia en las zonas afectadas, las operaciones de rescate continúan contra el reloj en busca de más sobrevivientes, en medio de una compleja combinación de emergencia humanitaria, tensiones políticas y creciente presión internacional.