MADRID.– Las fuerzas de seguridad españolas ejecutaron este domingo un amplio dispositivo policial y militar para desmantelar el principal asentamiento irregular de migrantes en la playa del Trampolín, en Ceuta, donde permanecían hacinadas unas 3,000 personas desde la crisis migratoria del pasado mes de julio.
La intervención, coordinada por la Policía Nacional con el respaldo de unidades del Ejército y vehículos blindados, busca trasladar a los ocupantes hacia centros de atención para su debida filiación y alojamiento temporal. Esta medida antecede al histórico viaje oficial de los reyes Felipe VI y Letizia a los enclaves españoles en el norte de África, programado para el 13 de octubre.

El campamento levantado en la costa ceutí fue consecuencia de la entrada masiva de más de 70,000 personas desde Marruecos a finales de julio. Pese a que la mayoría retorno a territorio marroquí en los días posteriores, miles de personas permanecieron en condiciones precarias, lo que provocó fricciones con la población local y protestas recurrentes por la saturación de los servicios públicos.
Las autoridades advirtieron que la capacidad de traslado estará condicionada a la disponibilidad de plazas en los campamentos temporales habilitados. La visita de los monarcas españoles supone además un foco de atención diplomática debido a los reclamos de soberanía que históricamente mantiene Rabat sobre Ceuta y Melilla.
