Un ambiente de celebración se transformó en tragedia la madrugada del jueves en el sector de University Heights, en El Bronx. Reyna Cáceres, una joven dominicana de 23 años, perdió la vida tras ser blanco de un ataque armado directo mientras compartía con su novio y amigos en las inmediaciones de la avenida Aqueduct.
De acuerdo con los reportes de la Policía de Nueva York (NYPD), el incidente se registró minutos después de las 12:10 a.m., a escasa distancia de una escuela primaria y un parque infantil. Testigos presenciales relataron la frialdad del agresor, describiendo que se dirigió específicamente hacia Cáceres antes de accionar su arma. «Sonaron primero tres tiros y luego vi cuando el muchacho le disparó dos veces más a la joven en la cabeza», declaró una residente del área.
La víctima recibió un impacto fulminante en el ojo izquierdo. Aunque los servicios de emergencia la trasladaron de urgencia al hospital Saint Barnabas, los médicos no pudieron salvarla y fue declarada muerta poco después de su ingreso. En la escena del crimen, que amaneció acordonada por las autoridades, aún quedaban restos de la música y las bebidas que los jóvenes consumían antes de la balacera.
La comunidad y los familiares de la víctima se encuentran conmocionados. María, abuela de Reyna, la recordó entre lágrimas como una persona alegre y de buen corazón, afirmando no comprender el motivo del ataque. Por su parte, Carlos Lugo, suegro de la joven, hizo un llamado enérgico a las autoridades: «Que hagan lo que tienen que hacer, que lo apresen y que esa persona pague por lo que hizo».
El sospechoso ha sido descrito por el vecindario como un joven de entre 19 y 20 años que vestía completamente de negro y que huyó a pie con el arma en la mano. Hasta el momento, el NYPD no ha efectuado arrestos, pero mantiene un despliegue en la zona y analiza las cámaras de seguridad para dar con su paradero.
Vecinos de University Heights aprovecharon para denunciar que las fiestas callejeras en el sector suelen derivar en altercados violentos, por lo que exigen mayor seguridad en el barrio.