República Dominicana.- Antonio Espaillat, propietario del emblemático centro de entretenimiento Jet Set, afirmó que nunca fue alertado por ninguna entidad gubernamental, firma de ingeniería o profesional independiente sobre un posible riesgo estructural en el techo del local.
Esta declaración fue ofrecida en una entrevista exclusiva realizada por la periodista Edith Febles en el programa El Día (Telesistema, canal 11), siendo la primera vez que Espaillat se pronuncia públicamente tras el colapso ocurrido el pasado 8 de abril, que cobró la vida de 232 personas.
Durante la conversación, Espaillat explicó que el edificio fue originalmente el cine El Portal, adquirido a finales de los años 80, y que no se le hicieron modificaciones estructurales de importancia. Solo se niveló el suelo, ya que la sala tenía una inclinación típica de los teatros. Indicó que, aunque era el propietario, él nunca observaba directamente el techo, solo los plafones de yeso que lo cubrían. Estos plafones eran sustituidos periódicamente por el personal del establecimiento debido al desgaste causado por la humedad.
El empresario mencionó que desde 1994 el lugar contaba con seis unidades de aire acondicionado, instaladas por empresas especializadas, basándose en recomendaciones técnicas. Sin embargo, reconoció que nunca se le brindó información técnica específica sobre la carga estructural del techo. Aseguró que, durante las tres décadas de funcionamiento de la discoteca, ningún experto le indicó que existía un peligro de colapso, los problemas más comunes siempre fueron la caída de plafones por la condensación del sistema de climatización.
Espaillat insistió en que la caída de los plafones era tratada como un inconveniente menor y frecuente, atribuible al agua de los aires acondicionados o al bloqueo de drenajes, explicó que el yeso absorbía la humedad sin abombarse, por lo que no se percibía como un signo de alarma, incluso el mismo día del derrumbe, varios plafones habían sido reemplazados como parte de las labores rutinarias de mantenimiento. “Siempre creímos que se trataba de filtraciones superficiales, no de una falla estructural”, concluyó.