Santo Domingo. — Tras meses de intensa búsqueda, agentes de la Dirección Central de Investigaciones Criminales (DICRIM) abatieron en Dajabón a Dargenis de Jesús, alias “El Sicario” o “Doble Filo”, quien se encontraba prófugo tras escapar del Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo.
El operativo se llevó a cabo en territorio fronterizo, a más de 200 kilómetros del área montañosa de Pedro Brand, donde las autoridades habían concentrado los patrullajes e incluso el uso de drones durante los últimos meses. Según informes preliminares de la Policía Nacional, el hecho se produjo en medio de un intercambio de disparos, aunque aún no se han precisado detalles específicos de la escena ni las evidencias ocupadas.
El historial delictivo de «El Sicario»
El historial de De Jesús cobró notoriedad pública a finales de 2025. El 27 de noviembre de ese año, la Policía emitió una orden de arresto en su contra por el homicidio de Luisín de la Cruz Sepúlveda, ocurrido en junio en Pedro Brand, y por el secuestro de Nayleny Rossel (28 años) y Wilmy Contreras de los Santos (23 años) en la zona del río La Cuaba.
Por el rescate de la pareja, sus captores exigieron la suma de RD$125,000 mientras los mantenían ocultos en zonas boscosas. El rescate se concretó el 25 de noviembre de 2025, en un operativo donde cayó abatido otro implicado, identificado como Rafi Miguel García, alias «Flaco Diente». Aunque De Jesús huyó en esa oportunidad, fue capturado cuatro días después en las inmediaciones del cementerio de Villa Altagracia.
Fuga, denuncias y desenlace
Posteriormente, se le dictó medida de coerción y fue internado en la cárcel de Najayo, desde donde logró fugarse el 15 de junio de 2026. A partir de su evasión, las autoridades sumaron a su expediente una investigación por la presunta agresión sexual contra una menor de edad.
El despliegue para dar con su paradero generó controversia en julio de 2026, cuando su madre, Confesora de Jesús Montaño, denunció presuntos abusos cometidos por las fuerzas de seguridad contra ella y un hijo menor durante los operativos de búsqueda, reclamo que fue respaldado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
El desenlace de la persecución se produjo finalmente en la provincia de Dajabón, cerrando el historial del prófugo tras su escape del penal.