TOLEDO, ESPAÑA.— Al menos 30 personas perdieron la vida y decenas resultaron heridas la mañana de este miércoles tras la colisión frontal entre dos trenes de alta velocidad en el municipio de Urda, provincia de Toledo, lo que provocó que varios vagones cayeran por un terraplén.
El siniestro se produjo poco antes de las 9:00 a. m. en el punto kilométrico 118 de la vía que conecta Madrid con Sevilla, e involucró a una unidad del servicio AVE de Renfe y a un convoy de la operadora privado Iryo. Según datos del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), en las formaciones viajaban un total de 544 pasajeros (397 en el AVE y 147 en el tren de Iryo)
Labores de rescate y saldo preliminar
El presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, confirmó desde el lugar del suceso que entre las víctimas fatales se contabilizan 24 ocupantes del tren AVE y seis de la unidad de Iryo. No obstante, advirtió que la cifra de fallecidos podría incrementarse debido a la dificultad para acceder a los vagones más dañados.
En cuanto a la atención médica, las autoridades informaron sobre 30 heridos leves, alrededor de 50 de diversa gravedad y varios en estado crítico.
Respuesta de emergencia y suspensión política
Los cuerpos de bomberos y servicios de socorro continúan las maniobras de extracción en la zona del impacto. Ante la magnitud del evento, la ministra de Sanidad, Mónica García, calificó lo sucedido como un «accidente de alto impacto» e informó que los centros hospitalarios de Castilla-La Mancha y de la Comunidad de Madrid habilitaron camas de UCI y quirófanos para la recepción masiva de afectados.
A raíz de la tragedia, las principales figuras del ámbito político español procedieron a paralizar la agenda institucional y suspender los actos de la campaña electoral en curso.
