Choque entre EE. UU. y Europa: Trump abre la puerta al diésel ruso para frenar la crisis energética interna

Janet Báez
3 Min Read
WASHINGTON (United States), 16/07/2026.- US President Donald Trump addresses the nation from the East Room of the White House in Washington, DC, USA, 16 July 2026. EFE/EPA/SAUL LOEB / POOL

WASHINGTON.– Una medida adoptada por la administración de Donald Trump para mitigar el encarecimiento de los combustibles en los Estados Unidos ha provocado un fuerte terremoto diplomático con la Unión Europea y Ucrania. El acuerdo anunciado para reintroducir diésel ruso en los mercados internacionales ha sido duramente cuestionado por los aliados occidentales, quienes advierten que la flexibilización temporal de las sanciones económicas podría proporcionar un respiro financiero vital para financiar la maquinaria bélica de Moscú.

El entendimiento, dado a conocer tras un diálogo entre Trump y el mandatario ruso Vladímir Putin, contempla la inyección inicial de más de 300,000 toneladas de diésel ruso a los mercados globales y estadounidenses, proyectando sumar medio millón más durante noviembre y un millón en fases posteriores. La iniciativa se canalizó mediante la emisión de la licencia general número 135 por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), permitiendo operaciones específicas con el combustible del Kremlin hasta el 7 de abril de 2027, sin que esto signifique un levantamiento general del régimen de sanciones vigente desde 2022.

Alarma en Bruselas y Kiev

La reacción de los socios europeos no se hizo esperar. Durante un cónclave de ministros de Exteriores en Luxemburgo, la alta representante comunitaria para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, advirtió con firmeza que la única vía para detener el conflicto en Europa del Este es mantener e intensificar la presión económica sobre el Kremlin, postura respaldada por delegaciones de Irlanda, Suecia y Lituania.

Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, rechazó categóricamente la medida al señalar que «los regalos a Putin no conducirán a la paz». El malestar en Kiev coincide con una campaña militar ucraniana centrada en diezmar la infraestructura de refinación energética rusa y con denuncias de nuevos ataques sobre su propia red eléctrica, lo que siembra dudas sobre la efectividad de una tregua energética en la región.

El trasfondo político interno en EE. UU.

La decisión de la Casa Blanca responde a la fuerte presión inflacionaria en el mercado estadounidense, impulsada en parte por el conflicto en Oriente Medio y las tensiones con Irán. Según datos de la Administración de Información Energética (EIA), el precio promedio del galón de diésel experimentó un repunte cercano al 62.5 %, escalando desde los 3.81 dólares a finales de febrero hasta rebasar los 6.19 dólares a comienzos de octubre.

Este encarecimiento representa un flanco político delicado para el oficialismo republicano de cara a las elecciones legislativas de noviembre, donde se define el control del Congreso. No obstante, diversos analistas y legisladores norteamericanos han expresado escepticismo sobre el impacto real que estos volúmenes tendrán en los precios internos, cuestionando la conveniencia geopolítica de aliviar las restricciones financieras a Rusia mientras continúa la ofensiva en territorio ucraniano.


Share This Article
No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.