Los terremotos no matan, las estructuras sí: el urgente llamado de expertos a revisar las construcciones en RD

Janet Báez
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Cuando se registra un sismo, la opinión pública suele alarmarse por su magnitud. Sin embargo, para los ingenieros estructurales, el verdadero peligro no radica en la fuerza del temblor, sino en la resistencia de las edificaciones donde vivimos y trabajamos.

Bajo la premisa de que «los terremotos no matan; las estructuras son las que matan», el ingeniero estructural Luis Abbott y un grupo de especialistas analizaron los desafíos de seguridad física y financiera del país durante el conversatorio «Vulnerabilidad Sísmica y Seguridad Estructural en República Dominicana», organizado por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), con el respaldo de Marsh y Mapfre.

Lo estético frente a lo estructural: un error de diseño común

Para los especialistas, uno de los mayores problemas en el sector inmobiliario dominicano es la falta de atención a lo que realmente sostiene una obra. Mientras los compradores se enfocan en las fachadas, acabados y distribución de los espacios, la verdadera seguridad recae sobre el esqueleto de acero y hormigón.

«La gente se enamora de la fachada, de los acabados y de lo que ve. Pero lo que realmente sostiene un edificio es la estructura», advirtió Abbott.

Entre las malas prácticas más comunes y peligrosas identificadas por los expertos destacan:

Modificaciones por estética o comercio: Alterar elementos estructurales vitales para ganar espacio de estacionamiento o agrandar un apartamento.

Errores de ejecución básicos: Colocar mal los estribos en las columnas o dejar un espaciado excesivo entre los refuerzos de acero.

Falta de supervisión: Edificar al margen de las normas vigentes o evadir las inspecciones técnicas durante la obra.

El especialista enfatizó que corregir estos fallos durante la construcción tiene un costo económico prácticamente nulo, pero un valor incalculable en situaciones de emergencia: «Hay decisiones que cuestan prácticamente cero pesos y pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte».

El peligro de las obras «a lo loco» y la informalidad

El llamado de alerta no solo va dirigido a la autoconstrucción o las obras ilegales, sino también al sector formal de la construcción que relaja los estándares de calidad. Si bien República Dominicana cuenta con normativas y licencias, el cumplimiento estricto y la supervisión en el terreno siguen siendo asignaturas pendientes. Un sismo de gran magnitud no discriminará entre una obra informal y un proyecto formal mal ejecutado.

¿Está tu propiedad realmente asegurada contra sismos?

El conversatorio también abordó la vulnerabilidad desde la perspectiva financiera. Un sismo de gran magnitud no solo pone en riesgo vidas, sino también el patrimonio de toda una vida.

Laura Sosa, vicepresidenta senior y líder de Colocaciones de Marsh, aclaró un mito muy común: no todas las pólizas de propiedad cubren terremotos de forma automática.

Pólizas de «riesgos nombrados»: Requieren que la cobertura sísmica se especifique de manera expresa en el contrato para ser válida.

Pólizas de «todo riesgo»: Suelen incluir los daños por terremoto, a menos que figuren explícitamente en la lista de exclusiones.

La recomendación clave de los expertos es clara: además de exigir construcciones seguras y supervisadas, es vital revisar minuciosamente las letras chiquitas de los seguros para garantizar que nuestras viviendas y comercios cuenten con un respaldo financiero real ante una catástrofe.

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