Uniones tempranas en RD: el 33% de las dominicanas se unió formalmente antes de la mayoría de edad

Janet Báez
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A pesar de los esfuerzos legales por erradicar el matrimonio infantil en la República Dominicana, las uniones de hecho y las relaciones tempranas siguen siendo un desafío estructural profundo. Según los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR-MICS 2025), presentada por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), el 33.1 % de las mujeres de entre 18 y 49 años inició su primera unión antes de cumplir los 18 años.

El informe revela un dato aún más alarmante: el 11.3 % de las dominicanas en ese mismo rango de edad comenzó a convivir en pareja antes de cumplir los 15 años.

Aunque las estadísticas muestran una ligera tendencia a la baja en las generaciones más jóvenes donde el 27.6 % de las mujeres de 20 a 24 años se unió antes de la mayoría de edad, la ONE advierte que el fenómeno sigue mutilando el desarrollo de la población femenina.

El mapa de la vulnerabilidad: regiones más afectadas

El impacto geográfica de esta problemática no es equitativo. Las regiones con menores índices de desarrollo socioeconómico registran las cifras más críticas:

Región Enriquillo: Encabeza la lista con un 17.2 % de mujeres unidas antes de los 15 años.

Cibao Noroeste: Registra un 14.6 % antes de los 15 años y un 39.2 % antes de los 18 años.

El Valle: Presenta un 12.8 % y un 38.3 % respectivamente.

En contraste, la región Ozama (Zona Metropolitana) reporta la incidencia más baja del país, con un 9.1 % de uniones antes de los 15 años y un 27.8 % antes de los 18.

Pobreza y falta de educación: los motores del problema

La investigación de la ONE deja claro que el nivel educativo y la brecha económica son factores determinantes. En el grupo de adolescentes de 15 a 19 años, la realidad se divide drásticamente según su entorno:

Educación: El 25.6 % de las jóvenes que solo alcanzaron la educación primaria está en una unión, frente a apenas un 5.7 % de quienes accedieron a la educación universitaria.

Nivel de riqueza: En el quintil más pobre, el 22.8 % de las adolescentes está casada o unida; en el quintil más rico, la cifra desciende drásticamente al 2.6 %.

Zona residencial: Las zonas rurales (15 %) superan a las áreas urbanas (11 %) en convivencia temprana.

Un freno al desarrollo y una trampa de pobreza

La ONE enfatiza que, aunque la Ley 1-21 eliminó formalmente el matrimonio infantil legal en el país, las uniones informales entre adultos y menores de edad persisten debido a patrones culturales.

Muchas familias vulnerables siguen viendo estas uniones como una vía de «alivio económico» para el hogar. Sin embargo, la realidad demuestra lo contrario: esta práctica frena la educación de las niñas, fomenta el embarazo adolescente y perpetúa el círculo de la pobreza con un marcado sesgo de género.

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