LAS VEGAS.– Durante décadas, Las Vegas fue conocida como el destino ideal para unas vacaciones económicas, con habitaciones de hotel a bajo costo, bufés accesibles y entretenimiento asequible financiado en gran parte por los ingresos de los casinos. Sin embargo, esa imagen ha cambiado radicalmente.
Tras la pandemia, la capital mundial del entretenimiento se ha transformado en un destino orientado a viajeros con mayor poder adquisitivo. Hoy, los visitantes organizan sus viajes alrededor de grandes eventos deportivos, conciertos de estrellas internacionales y competencias como la Fórmula 1, mientras enfrentan precios cada vez más elevados en hoteles, restaurantes y atracciones.
Según datos de las autoridades turísticas de la ciudad, en 2019 apenas el 28% de los visitantes provenían de hogares con ingresos de seis cifras. En 2025, esa cifra aumentó hasta el 75%, reflejando el cambio demográfico de quienes ahora visitan la ciudad.
El aumento en los costos ha sido evidente. Las tarifas hoteleras en Las Vegas han crecido más rápido que en cualquier otro gran mercado turístico de Estados Unidos. Los visitantes también enfrentan cargos adicionales como las llamadas “resort fees”, que pueden superar los 45 dólares por noche, además de precios elevados para comidas, bebidas y entretenimiento.
La apertura de modernas instalaciones como Sphere, el estadio Allegiant Stadium y futuros proyectos deportivos han reforzado la estrategia de atraer turistas dispuestos a gastar más durante su estadía.
A pesar de ello, algunos hoteles continúan ofreciendo promociones y paquetes todo incluido, especialmente durante la temporada de verano, cuando las temperaturas superan los 100 grados Fahrenheit. En esos períodos todavía es posible encontrar habitaciones en hoteles de lujo por menos de 150 dólares la noche, aunque los cargos adicionales pueden aumentar significativamente el costo final.
Muchos viajeros de ingresos medios afirman que la ciudad ya no ofrece el mismo valor que antes. Lo que hace algunos años podía ser una escapada de varios días por menos de mil dólares, hoy puede costar varios miles, especialmente cuando se incluyen espectáculos, restaurantes de alta gama y entradas para eventos especiales.
Con nuevos estadios, espectáculos exclusivos y una creciente oferta de experiencias premium, Las Vegas parece decidida a consolidarse como un destino de lujo, dejando atrás la imagen de ciudad económica que la hizo famosa durante generaciones.