El Ministerio Público desmanteló una estructura en Jacagua que estafaba a ciudadanos en EE. UU., enviaba imágenes de crímenes horrendos para infundir terror y blanqueaba el dinero en criptomonedas.
Santiago. – En un golpe contundente al crimen transnacional y de alta tecnología, el Ministerio Público desplegó este martes la Operación XL526, logrando desmantelar una sofisticada estructura criminal que estafaba, extorsionaba y chantajeaba a residentes en los Estados Unidos, movilizando ganancias millonarias a través de un esquema de lavado de activos.
La acción judicial, coordinada por la Dirección General de Persecución y la Fiscalía de Santiago, conllevó la realización de 28 allanamientos simultáneos en diversos puntos de las provincias de Santiago y Puerto Plata. En los operativos participaron 35 fiscales apoyados por unidades de investigación y seguridad del Estado, dejando un balance de 20 personas arrestadas, entre las que se encuentran cinco presuntos cabecillas, seis miembros operativos y ocho bajo investigación.
El centro operativo en Jacagua y el «guion del terror»
Las autoridades identificaron el municipio de Jacagua, en Santiago, como el centro neurálgico desde donde operaba la red. El modus operandi combinaba la astucia tecnológica con la violencia psicológica extrema:
Captación: Atraían a sus víctimas en Estados Unidos mediante anuncios publicitarios engañosos.
Intimidación: Una vez establecido el contacto, los miembros de la red utilizaban guiones previamente elaborados y se hacían pasar por integrantes de temidas organizaciones criminales internacionales, específicamente el Cártel de Sinaloa.
Chantaje: Para doblegar la voluntad de las víctimas y obligarlas a pagar altas sumas de dinero, les enviaban imágenes de crímenes horrendos, generándoles graves secuelas psicológicas y perturbación emocional tanto a ellas como a sus familiares.
Los señalados como cabecillas de este entramado son Carlos José Parra Lantigua, Eliardo Peña Almonte, Renso Darío González Almonte, Josiel Pichardo Cabrera y Walinton Sosa Almonte. Asimismo, fueron identificados como miembros activos Moisés David Pichardo Aracena, Pedro Antonio Pichardo, Yumeiry Altagracia Cabrera, Danny Rafael Lantigua, Augusto José Reyes y Julio Antonio Peralta del Rosario.
Criptomonedas y «testaferros» para ocultar el dinero
El esquema de lavado de dinero de la organización era complejo. Según el informe del órgano persecutor, los fondos obtenidos de las extorsiones eran introducidos al sistema financiero nacional e internacional a través de transferencias electrónicas, plataformas de pago digital, remesadoras y el uso de criptomonedas como el Bitcoin. Para intentar borrar el rastro y evadir a las autoridades, gran parte de estas transacciones se realizaban utilizando cuentas de terceros o «testaferros».
El Ministerio Público detalló que el ostentoso estilo de vida y el rápido enriquecimiento de la banda servían como imán para reclutar a nuevos miembros, principalmente jóvenes de la región del Cibao.
Graves cargos judiciales
En las próximas horas, el grupo de imputados será presentado ante la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de Santiago. La Fiscalía presentará cargos formalmente por delitos de alta tecnología, asociación de malhechores, estafa, extorsión, chantaje, lavado de activos, enriquecimiento ilícito, distribución de sustancias controladas y porte ilegal de armas de fuego. Las autoridades confirmaron que continúan tras la pista de otro hombre vinculado a la red que aún permanece prófugo.