El Ministerio de Educación (Minerd) dio un paso firme para combatir la distracción y el ciberacoso en las aulas dominicanas. Mediante la Orden Departamental 11-2026, la institución oficializó una nueva normativa que regula el uso de teléfonos celulares, relojes inteligentes, tabletas y otros dispositivos electrónicos en todos los centros educativos públicos y privados del país.
La medida, que busca mitigar los efectos del uso excesivo de la tecnología en la salud emocional y mejorar la convivencia escolar, establece reglas y restricciones específicas dependiendo del nivel educativo de los estudiantes.
Así se aplicará la restricción por niveles:
Nivel Inicial: Queda totalmente prohibido el uso de celulares. El uso de pantallas para los alumnos más pequeños estará estrictamente limitado a un máximo de 20 minutos diarios.
Nivel Primario: Los estudiantes tampoco podrán usar celulares durante la jornada. Si un padre justifica la necesidad de que su hijo lleve el dispositivo, este deberá ser entregado en custodia formal a la dirección de la escuela hasta la hora de salida.
Nivel Secundario: Se permitirá el uso de celulares únicamente con fines pedagógicos y bajo la supervisión directa del docente. Cada centro tendrá la autonomía de decidir si prohíbe o no los dispositivos durante el recreo y en las áreas comunes.
Los estudiantes con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE), o aquellos con enfermedades crónicas que requieran monitoreo médico constante mediante aplicaciones, quedan exentos de la prohibición, siempre que presenten su debida certificación.
Control de privacidad, ciberbullying y retención de equipos
La Orden Departamental va más allá de la simple distracción en clase y aborda temas de seguridad digital. Queda estrictamente prohibido grabar, almacenar o difundir imágenes, audios o videos de cualquier miembro de la comunidad educativa (estudiantes o profesores) sin un consentimiento previo y expreso. Tampoco se podrán usar redes sociales personales para publicar contenidos del entorno escolar.
El Minerd advirtió que el uso de tecnología para cometer fraude académico o actos de ciberbullying conllevará severas sanciones disciplinarias. Para hacer cumplir la regla, los centros educativos están autorizados a retener temporalmente los dispositivos que violen las normas internas. Además, las escuelas se eximen de responsabilidad ante pérdidas, robos o daños de equipos llevados de forma ilícita.
Los maestros también entran en la regla
La normativa no es exclusiva para los alumnos. Los docentes y el personal administrativo deberán mantener sus teléfonos en modo silencioso o vibración durante las horas de clase y evitar utilizarlos para asuntos personales que interrumpan el proceso de enseñanza, sirviendo así como modelos de conducta en el uso responsable de la tecnología.
Todos los centros educativos públicos y privados del país disponen de un plazo máximo de 90 días calendario para diseñar sus protocolos internos y comenzar la implementación formal de estas nuevas reglas.