A pesar de las restricciones impuestas por la administración Trump tras el fracaso de los diálogos en Islamabad, al menos tres tanqueros transitaron por la vía estratégica. La tensión internacional crece mientras China califica la medida de «irresponsable».
El pulso entre Washington y Teherán ha alcanzado un nuevo nivel de fricción. En el primer día de aplicación del bloqueo naval anunciado por el presidente Donald Trump, la vigilancia satelital confirmó que buques vinculados a Irán continúan navegando por el Estrecho de Ormuz, la arteria más crítica para el suministro energético global.
Movimientos en aguas restringidas
Según datos de navegación de Reuters y firmas de análisis como Kpler, embarcaciones relacionadas con los intereses iraníes cruzaron el estrecho este martes. Entre los buques identificados se encuentran:
“Peace Gulf”: Bajo bandera panameña y transportador habitual de nafta iraní, con destino a Emiratos Árabes Unidos.
“Rich Starry”: Cargado con 250,000 barriles de metanol.
“Murlikishan”: Un tanquero que ya figuraba en la lista de sanciones de los Estados Unidos.
Aunque Washington ha amenazado con acciones directas para detener estas embarcaciones, durante las primeras horas del bloqueo no se reportaron intervenciones militares o incautaciones.
El factor petróleo: Mercados en vilo
El Estrecho de Ormuz es el paso de aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas del mundo. La sola mención de un bloqueo ha puesto en alerta a la Agencia Internacional de Energía, que ya prevé una contracción en la oferta y la demanda para este 2026.
No obstante, los precios del crudo han mostrado una ligera moderación, manteniéndose por debajo de los 100 dólares, impulsados por rumores de que ambas naciones podrían retomar el diálogo diplomático en Pakistán antes de que finalice la semana.
Fractura diplomática y advertencias de China
La medida unilateral de Estados Unidos no ha sido bien recibida por todos. China ha calificado el bloqueo como una acción «peligrosa», advirtiendo que solo servirá para agravar la inestabilidad en el Golfo Pérsico. Por otro lado, aliados de la OTAN como Francia y el Reino Unido han optado por una postura de cautela, ofreciendo apoyo en seguridad marítima pero descartando una participación directa en las operaciones de bloqueo.
Con el alto el fuego pendiendo de un hilo y una retórica bélica en aumento, la seguridad en el Estrecho de Ormuz se convierte en el epicentro de una crisis que amenaza con redefinir el comercio marítimo internacional en este 2026.