WASHINGTON – En un momento de alta sensibilidad diplomática, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, envió este sábado una contundente advertencia a Pekín. El mandatario aseguró que China enfrentará «grandes problemas» si se confirma que el gigante asiático está suministrando armamento a Irán, especialmente en el marco del actual cese al fuego.
El detonante: Informes de inteligencia
La reacción de la Casa Blanca surge tras reportes de inteligencia difundidos por la cadena CNN, que señalan preparativos chinos para entregar sistemas de defensa aérea avanzados a Teherán. Según las fuentes de seguridad, el régimen iraní podría estar aprovechando la pausa en las hostilidades para reabastecer su arsenal con el apoyo de sus socios estratégicos.
«Si China hace eso, va a tener grandes problemas», declaró Trump a la prensa antes de su partida hacia Florida, dejando clara su postura previo a la reunión bilateral que mantendrá con Xi Jinping el próximo mes de mayo.
Un diálogo histórico en Islamabad
Mientras la tensión con Pekín aumenta, el panorama con Teherán muestra un giro inesperado. Este mismo sábado, delegaciones de alto nivel de Estados Unidos e Irán iniciaron conversaciones formales en Islamabad, Pakistán.
Este encuentro representa el contacto directo de mayor rango desde la ruptura de relaciones en 1979, contando con la participación de:
JD Vance, Vicepresidente de EE. UU.
Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní.
El objetivo primordial de esta cumbre es negociar un acuerdo definitivo que ponga fin al conflicto bélico iniciado el pasado 28 de febrero. Sin embargo, la posible interferencia de China con suministros militares amenaza con descarrilar los frágiles avances logrados en la mesa de negociación.