Por: Sofía Hernández
Proteger la piel del sol es esencial a cualquier hora del día y en cualquier época del año. Los rayos solares invaden nuestros días desde muy tempranas horas, aunque en su justa medida y a las horas adecuadas, puede ser muy beneficioso para nuestro cuerpo, hacerlo de manera incorrecta puede tener consecuencias negativa en la piel.
Durante los meses calurosos, los daños causados por el sol en la piel tienden a intensificarse, por esta razón, es fundamental aplicar un bloqueador solar antes de exponerse directamente a la luz solar, ya que los rayos solares son más potentes y pueden generar efectos severos como quemaduras intensas, aparición de ampollas, elevación de la temperatura corporal, pérdida de hidratación, deterioro del colágeno y elasticidad, así como la aparición de manchas oscuras y, en el peor de los casos, células malignas.
El Instituto Dermatológico Dominicano (IDCP) aconseja evitar la exposición al sol entre las 11:00 a. m. y las 3:00 p. m., usar productos solares con un alto factor de protección (SPF 50 o superior), reaplicar cada dos horas, mantenerse bien hidratado tanto por dentro como por fuera y no exponer al sol a bebés menores de un año. La institución subraya que la prevención y la información son herramientas clave para vivir una temporada de vacaciones sin riesgos.
El protector solar es el recurso más efectivo durante los días soleados, según lo recomienda el IDCP, este artículo, diseñado para resguardar la piel de los rayos ultravioleta (UV), se presenta en formatos como loción, crema, gel o aerosol. Su objetivo es crear una capa que frene los efectos perjudiciales del sol.
A la hora de adquirir un protector, se debe verificar que cumpla con los estándares de seguridad. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos sugiere optar por productos con “protección de amplio espectro”, lo que garantiza que protejan contra los rayos UVA y UVB. Además, es imprescindible que el etiquetado indique un factor de protección solar mínimo de 30 y detalle cada cuánto tiempo debe reaplicarse el producto para mantener su eficacia.
Cada tipo de piel requiere un bloqueador específico.
Para piel seca, lo ideal son fórmulas enriquecidas con componentes humectantes como glicerina, aloe vera o ácido hialurónico, evitando el alcohol, ya que puede acentuar la resequedad.
Para piel grasa o propensa al acné, se sugieren fórmulas en gel o a base de agua, ya que permiten que los poros respiren.
Si se tiene piel sensible, lo mejor son los protectores minerales con ingredientes como el óxido de zinc o el dióxido de titanio, menos propensos a provocar reacciones.
Para piel normal, se pueden emplear diversas opciones, siempre que no generen molestias o alergias en la piel.
Es importante recordar que el uso de protector solar no es solo una recomendación estética sino una necesidad para cuidar la salud de la piel.