Las acciones militares de Estados Unidos en Venezuela provocaron una fuerte disrupción del tráfico aéreo durante el fin de semana, dejando a miles de pasajeros varados en Puerto Rico y otras partes del Caribe, mientras aerolíneas cancelaban o desviaban vuelos por razones de seguridad.
La Federal Aviation Administration impuso una prohibición temporal a las aerolíneas estadounidenses para operar vuelos cerca de Venezuela y en zonas del Caribe, incluyendo Puerto Rico. El organismo emitió un aviso de emergencia alrededor de la 1:00 a. m. (hora del Este) del sábado, advirtiendo sobre riesgos potenciales para la aviación civil en la región.
La medida generó un efecto dominó en aeropuertos del Caribe, con pasajeros atrapados en terminales y aerolíneas reconfigurando rutas de último momento. El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, indicó en un mensaje en la red social X que las restricciones del espacio aéreo serán levantadas cuando la situación lo permita, sin ofrecer un cronograma específico.
La preocupación por la seguridad aérea se extendió más allá de Estados Unidos. La Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea emitió una directiva similar, recomendando a las aerolíneas europeas evitar operaciones cerca del espacio aéreo venezolano. En conjunto, las decisiones reflejan cómo la crisis en Venezuela ha comenzado a afectar directamente la movilidad regional y el transporte internacional, amplificando el impacto del conflicto más allá de las fronteras del país sudamericano.