Por: Sofía Hernández
El tener una mascota en casa es una tarea que a muchos les encanta en cambio otros se limitan el tener alguna incluso cerca, sin embargo el adoptar una mascota genera numerosos beneficios que van más allá de la compañía. Diversas investigaciones científicas respaldan que los animales de compañía pueden mejorar de forma notable nuestra salud. En particular, se ha demostrado que los dueños de perros presentan un 24 % menos de riesgo de fallecer por cualquier causa y un 31 % menos de riesgo de morir por enfermedades cardíacas.
Interactuar con una mascota reduce los niveles de cortisol (hormona del estrés) y estimula la producción de oxitocina, favoreciendo así la calma y la sensación de felicidad. Quienes poseen un perro suelen caminar unos 22 minutos adicionales al día y realizar cerca de 2,800 pasos más que quienes no tienen este compañero peludo.
Estudios recientes confirman que los niños criados junto a animales domésticos presentan menos infecciones y menor probabilidad de desarrollar alergias o asma, en el ámbito terapéutico, los animales se han convertido en aliados fundamentales: la terapia asistida con mascotas ayuda a reducir el estrés, la ansiedad, la percepción del dolor y favorece la salud emocional. Además, ofrecen estabilidad a personas que enfrentan trastorno de estrés postraumático, depresión o ansiedad.
El 40 % de los propietarios de perros logra ampliar su círculo social gracias a las interacciones que surgen a través de sus mascotas. Asimismo, en tratamientos de salud mental, se ha comprobado que la terapia con animales beneficia a personas con trastorno bipolar, depresión mayor o trastorno del espectro autista (TEA), generando mejoras significativas en su bienestar emocional.
También se ha observado que los animales de terapia contribuyen a la comodidad y relajación de pacientes hospitalizados, personas en recuperación postquirúrgica y quienes padecen dolor crónico, incluso reduciendo la necesidad de analgésicos.
La compañía animal es beneficiosa para todas las edades. Su cuidado fomenta la atención plena, disminuye el exceso de preocupaciones y fortalece el sentido de responsabilidad. En adultos mayores, la convivencia con mascotas está asociada con una mejor función cognitiva y una progresión más lenta del deterioro mental, además de aportar propósito y rutina diaria.
En definitiva, el impacto de una mascota en la salud humana es un regalo gratuito, lleno de afecto y lealtad incondicional. Aunque no compartamos el mismo lenguaje, ellos poseen una manera única de expresar amor y compromiso.
Fuentes: www.petradar.org