Por: Sofía Hernández
Para mantener nuestra salud bucodental es importante la práctica de una correcta higiene diaria, desde el cepillado, el uso del hilo dental, la limpieza de la lengua e incluir un enjuague bucal adecuado, juegan un papel importante a pesar de que se suele subestimar su importancia en el hábito del cuidado bucal y las consecuencias de no hacerlo de la manera correcta.
Cepillarse los dientes después de cada comida es fundamental, pero no suficiente. La higiene oral implica una rutina completa:
Cepillado al menos dos veces al día con un cepillo de cerdas suaves y pasta dental con flúor.
Uso diario del hilo dental para eliminar residuos entre los dientes.
Limpieza de la lengua para evitar acumulación de bacterias que causan mal aliento.
Enjuague bucal adecuado que combata la placa bacteriana y prevenga la gingivitis.
La alimentación también influye en la salud oral. El exceso de azúcares y alimentos ácidos debilita el esmalte dental y favorece la aparición de caries, en cambio, una dieta rica en vitaminas A y C fortalece las encías y protege los dientes. Además, es aconsejable reducir el consumo de café, té y bebidas oscuras que manchan el esmalte.
Mantener una buena salud bucal no solo embellece tu sonrisa: disminuye el riesgo de enfermedades como diabetes, accidentes cerebrovasculares, afecciones cardíacas e incluso el cáncer bucal. También mejora la autoestima y la calidad de vida.
El Dr. José Lora, odontólogo, advierte sobre el sangrado de encías como una señal de alerta que puede indicar gingivitis o incluso periodontitis, una infección severa que causa la pérdida del diente natural. “La forma más efectiva de prevenir estas condiciones afirma es visitar al odontólogo al menos dos veces al año para un chequeo profesional”.
Asimismo, recomienda evitar el tabaco, ya que está directamente vinculado al cáncer oral y a enfermedades periodontales severas.
Fuentes: www.phcx.org, www.odontologico.org,