WASHINGTON — El presidente Donald Trump firmó este jueves una orden ejecutiva para acelerar el proceso de flexibilización de algunas restricciones federales sobre la marihuana, en lo que representa uno de los cambios más significativos en la política antidrogas de Estados Unidos en décadas.
La medida busca reclasificar la marihuana como una droga menos peligrosa en los próximos meses y abrir nuevas vías para la investigación médica, además de permitir que los estados —incluido New York— avancen hacia la despenalización total del cannabis.
Trump afirmó que ha recibido una avalancha de llamadas apoyando la iniciativa y destacó su potencial terapéutico, especialmente para personas que sufren dolor crónico y otras condiciones de salud.
“Tenemos gente suplicándome que haga esto, personas que están pasando por un gran dolor”, expresó el mandatario.
Actualmente, la mayoría de los estados ya ha aprobado el uso de la marihuana con fines médicos, y 24 estados —incluido Nueva York— han legalizado el consumo recreativo. Aunque estas políticas estatales chocan técnicamente con la ley federal, el gobierno federal ha optado en los últimos años por no perseguir a los negocios de cannabis que operan con licencias estatales.