El expresidente estadounidense Donald Trump (2017-2021) afirmó este jueves que si no hubiera girado la cabeza cuando le dispararon el pasado sábado en un mitin en Pensilvania estaría muerto.
«Si no hubiera movido la cabeza en ese último incidente, la bala del asesino habría entrado perfectamente y yo no estaría aquí esta noche, no estaríamos juntos», apuntó el ya candidato a la presidencia estadounidense, en un emotivo relato sobre lo sucedido que, apuntó, no contará más porque es «muy doloroso» para él.
Rinde homenaje al bombero fallecido en su mitin
Durante su discurso en la Convención Nacional Republicana, Donald Trump besó el casco del bombero Corey Comperatore, quien murió protegiendo a su familia de las balas durante el intento de magnicidio contra Trump.
Fue su primera intervención pública desde haber sido víctima de un intento de asesinato el sábado durante un mitin en Butler (Pensilvania) y sus palabras coronaron la Convención Nacional Republicana, que el lunes había confirmado su nominación electoral y la de su «número dos», el senador por Ohio J.D. Vance.