WASHINGTON.- El presidente Donald Trump anunció este viernes que el gobierno federal impondrá un costo anual de $100,000 dólares a las visas otorgadas a trabajadores extranjeros calificados, conocidas como H-1B. La medida representa una reforma significativa en la manera en que Estados Unidos distribuye este tipo de visados.
Además, Trump firmó una orden ejecutiva que establece un nuevo programa de visado acelerado denominado “Gold Card”, una idea que ya había adelantado en febrero. Según funcionarios de la Casa Blanca, esta tarjeta tendrá un costo de $1 millón para solicitantes individuales y de $2 millones cuando una corporación sea la que patrocine al trabajador extranjero.
El mandatario defendió la medida como un esfuerzo para priorizar el empleo de graduados estadounidenses. “Cuando una compañía capacite a un trabajador, será a uno de los recién graduados de nuestras grandes universidades en todo el país. Entrenen a los estadounidenses. Dejen de traer gente para quitar nuestros empleos. Esa es la política aquí”, declaró.
La administración explicó que estos cambios buscan no solo incrementar la recaudación por parte del sistema migratorio, sino también estimular la contratación local, al tiempo que se reduce la dependencia de talento extranjero en industrias clave.