El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió esta semana a Rusia que, si en 50 días no se logra un acuerdo de paz con Ucrania, su gobierno aplicará aranceles del 100 % a productos rusos, aunque la medida ha generado titulares en medios internacionales, datos oficiales indican que el comercio entre Estados Unidos y Rusia es marginal, por lo que el efecto económico directo de esta amenaza sería escaso.
Según cifras del Departamento de Comercio estadounidense, el intercambio comercial con Rusia apenas supera los 2.000 millones de dólares en exportaciones y 230 millones en importaciones anuales, en comparación, Rusia mantiene una relación comercial robusta con China, alcanzando más de 240.000 millones de dólares. Esto demuestra que la economía rusa no depende del mercado estadounidense y que el Kremlin tiene alternativas comerciales más sólidas.
Expertos coinciden en que esta amenaza tiene un carácter más simbólico que económico, funcionando como un instrumento de presión diplomática y de política interna para Trump, tras sanciones anteriores que no lograron efectos contundentes, la alianza entre Rusia y China ha fortalecido al Kremlin frente a las restricciones de Occidente, restando impacto a las acciones unilaterales de Estados Unidos.
Fuente: Raúl Germán Bautista, N Digital.