Miami-Dade, Florida.-El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inauguró este martes un nuevo centro de detención para inmigrantes en el condado de Miami-Dade, Florida, conocido como Alligator Alcatraz, una prisión rodeada de caimanes que ha generado una fuerte reacción pública.
Durante el acto, Ron DeSantis, gobernador de Florida, destacó que la ubicación es ideal para evitar fugas: “Cuando uno lleva personas allí, no hay posibilidad de escape”. Al ser cuestionado irónicamente sobre si los caimanes serían usados para frenar a quienes intenten huir, Trump respondió entre bromas: “Esa es la idea… No hay que pagarles. Ellos hacen el trabajo”.
El recinto, instalado en una antigua pista de aterrizaje, está ubicado en una zona pantanosa y contará con mil camas en carpas y remolques, con planes de expandirse a cinco mil. El costo anual estimado del proyecto es de 450 millones de dólares.
La cárcel ha provocado reacciones negativas por parte de defensores del medioambiente, grupos de derechos humanos y la tribu indígena Miccosukee, que considera el terreno como parte de su herencia ancestral y acusa al gobierno de no haber realizado consultas, organizaciones como Friends of the Everglades denuncian que la edificación amenaza el ecosistema y especies protegidas como manatíes y cocodrilos.
Por su parte, DeSantis asegura que no habrá impactos ecológicos graves y que la iniciativa busca aliviar el sistema de detención actual. Sin embargo, la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, ha manifestado preocupación por la falta de claridad y los riesgos ambientales.
A pesar de las objeciones, el gobernador DeSantis y Trump defienden la prisión como una solución de seguridad y eficiencia.
Fuente: OK,DIARIO.