Washington D.C. – En un movimiento clave para consolidar la influencia económica sobre Caracas, la administración de Donald Trump suavizó este viernes las sanciones que pesaban sobre el sector minero de Venezuela. La medida permitirá a empresas de Estados Unidos firmar contratos, explotar y refinar minerales, incluyendo el oro, industria que hasta hace poco estaba vetada por Washington.
Esta apertura forma parte de una serie de licencias emitidas por el Departamento del Tesoro que buscan facilitar la participación estadounidense en sectores estratégicos como el petróleo y la minería, tras el restablecimiento formal de las relaciones diplomáticas a principios de marzo de 2026.
El «filtro» geopolítico
La nueva licencia tiene un objetivo claro: desplazar a los antiguos aliados del chavismo. El permiso prohíbe explícitamente cualquier transacción o alianza con entidades o personas vinculadas a:
Rusia e Irán
China y Cuba
Corea del Norte
Un nuevo escenario diplomático
Desde la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero y el ascenso de la presidenta interina Delcy Rodríguez, Washington ha ejercido lo que el propio Trump define como un «tutelaje» sobre el Gobierno venezolano. Bajo esta dirección, Caracas ha cedido a las exigencias de apertura de mercados para capitales norteamericanos.
Este anuncio coincide con la reciente relajación de sanciones destinadas a facilitar la reapertura de la embajada de Venezuela en Estados Unidos, marcando el fin de un aislamiento diplomático que inició en 2019.