Una tormenta invernal de gran magnitud ha cubierto una extensa franja del centro y el este de Estados Unidos, provocando intensas nevadas, carreteras congeladas, apagones masivos y miles de cancelaciones de vuelos, en lo que las autoridades describen como uno de los eventos climáticos más severos de la temporada.
Durante un recorrido realizado por News Digital TV la mañana del domingo en la ciudad de Nueva York, se pudo constatar el fuerte impacto del fenómeno, mientras el número de muertes relacionadas con el frío en los distintos condados de la ciudad aumentó a al menos cinco, según informaron las autoridades municipales.
De acuerdo con el National Weather Service, más de 200 millones de personas quedaron en la trayectoria de la tormenta, que se extendió por unas 2,000 millas, desde Nuevo México hasta Maine, una dimensión poco común para este tipo de sistemas. Meteorólogos advirtieron sobre fuertes nevadas, aguanieve y lluvia helada, con algunas zonas del noreste registrando acumulaciones cercanas a los dos pies de nieve.
En Nueva York, los pronósticos indicaron entre 8 y 12 pulgadas de nieve y aguanieve, seguidas de lluvia helada ligera durante la noche del domingo. Aunque las nevadas comenzaron a disminuir, las temperaturas extremadamente frías mantendrán condiciones peligrosas durante el resto de la semana, por lo que las autoridades advirtieron que el frío podría ser potencialmente mortal y recomendaron evitar viajes innecesarios.


El impacto en el transporte aéreo ha sido severo. Hasta el domingo por la mañana, se habían registrado más de 11,000 vuelos cancelados y miles de retrasos, afectando aeropuertos clave como Atlanta, Boston, Charlotte, Nueva York, Filadelfia y Washington, D.C. Varias aerolíneas redujeron significativamente sus operaciones, y cerca de 1,900 vuelos programados para el lunes fueron cancelados de manera preventiva.
La tormenta también dejó a más de 850,000 clientes sin servicio eléctrico, principalmente en el sur del país, ejerciendo una fuerte presión sobre la red eléctrica nacional y la infraestructura de transporte. Ante la magnitud del evento, varios estados declararon estado de emergencia antes de la llegada del sistema.
En el ámbito local, las autoridades de Nueva York informaron a través de redes sociales sobre los fallecimientos y detallaron las medidas de preparación adoptadas por la ciudad. Asimismo, se indicó que el sistema escolar anunciaría antes del mediodía del domingo si las clases serían suspendidas el lunes. Como parte de las acciones preventivas, NJ Transit anunció la suspensión total de sus servicios durante el domingo, afectando a miles de usuarios que se desplazan entre Nueva Jersey y Nueva York.
Las autoridades meteorológicas señalaron que, aunque el sistema comenzará a debilitarse, las condiciones invernales extremas continuarán representando un riesgo significativo para la población durante los próximos días.