Por: Sofía Hernández
El entorno social es un factor que influye de forma directa en la salud y bienestar de la comunidad, la Organización Mundial de la Salud define los determinantes sociales de la salud (DSS) como «las circunstancias en que las personas nacen, crecen, trabajan, viven y envejecen, incluido el conjunto más amplio de fuerzas y sistemas que influyen sobre las condiciones de la vida cotidiana». A su vez, en su marco conceptual, la OMS distingue entre determinantes sociales estructurales e intermedios.
Las disparidades sociales generan desigualdades injustas en el acceso a la salud, que podrían evitarse. Estas diferencias provocan que los sectores más vulnerables enfrenten consistentemente peores condiciones de salud que aquellos con mayores ventajas económicas y sociales.
La llegada de la pandemia agravó este panorama, provocando un retroceso del 32 % en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en la región, especialmente en aspectos esenciales como la mortalidad materna, la cobertura de vacunación y la salud mental.
Durante 2020, América Latina atravesó su peor crisis laboral, reflejada en una contracción del 7 % del Producto Interno Bruto (PIB). Para el año 2023, las previsiones apuntaban a un crecimiento económico moderado de apenas 1.8 %.
Los datos muestran que las personas con menores ingresos enfrentan una mortalidad materna siete veces superior y una mortalidad infantil 4.5 veces mayor en comparación con quienes tienen mayores recursos. Estas cifras están estrechamente vinculadas a la falta de acceso a servicios básicos como agua potable, sistemas de saneamiento adecuados e higiene, lo que ha impulsado diversas campañas de sensibilización orientadas a prevenir y reducir enfermedades infecciosas y brotes virales en contextos de insalubridad.
Entre las estrategias preventivas más relevantes se encuentran la vacunación, la detección precoz de enfermedades y la educación en estilos de vida saludables. Cabe mencionar el caso del dengue, una enfermedad con una preocupante tasa de letalidad, que ha causado alrededor de 40,000 muertes anuales a nivel mundial.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS), alineada con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible presentada en 2015, promueve el principio de no dejar a nadie atrás y garantizar la salud para todas las personas a lo largo de su vida. Esto se articula en el ODS 3: «Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades». En julio de 2022, la OPS presentó una política orientada a recuperar los avances perdidos hacia los ODS mediante el abordaje de los determinantes sociales de la salud y la cooperación intersectorial.
Cuidar nuestro entorno es vital para nuestra salud y nuestro bienestar.