El secretario de Estado Marco Rubio se reunió este lunes en Jerusalén con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, en un encuentro que se prolongó por varias horas y donde se abordó el deseo del presidente Trump de poner fin lo antes posible a la guerra en Gaza. Sin embargo, Rubio adoptó un tono más pesimista, advirtiendo en conferencia de prensa conjunta que un acuerdo diplomático para poner fin a la guerra con Hamas «podría no ser posible».
Las declaraciones contrastan con el optimismo expresado por el presidente Trump semanas atrás, cuando aseguró que un acuerdo para detener los combates y liberar a los rehenes podría alcanzarse “muy pronto”. Netanyahu, por su parte, respaldó la postura firme de su gobierno, enfatizando que la prioridad absoluta sigue siendo la derrota o rendición total de Hamas, así como la liberación de los cerca de 20 rehenes que, según estimaciones israelíes, permanecen con vida.
Mientras tanto, la situación humanitaria en Gaza continúa deteriorándose. Según los reportes de la Defensa Civil del enclave, decenas de civiles han perdido la vida en las últimas dos semanas, después de que Israel declarara la ciudad de Gaza como zona de combate e intensificara los bombardeos previos a una ofensiva terrestre a gran escala. La brecha entre las esperanzas de una salida negociada y la realidad del campo de batalla refleja la complejidad y gravedad de un conflicto que parece lejos de resolverse.