Un viaje de 33 días por el Atlántico que prometía aventura y paisajes extremos terminó convertido en una pesadilla sanitaria a bordo del buque MV Hondius, donde un brote mortal de hantavirus ha dejado al menos tres personas fallecidas y varias más infectadas.
La embarcación de la empresa Oceanwide Expeditions había partido desde Ushuaia, conocida como la puerta de entrada a la Antártida, llevando a bordo a pasajeros de distintas nacionalidades apasionados por la naturaleza y las expediciones polares.
El crucero estaba diseñado para recorrer remotas islas del Atlántico Sur hasta llegar a Cabo Verde, ofreciendo experiencias únicas entre enormes bloques de hielo, focas y aves migratorias. Algunos pasajeros pagaron hasta 29 mil dólares por participar en la travesía.


Sin embargo, lo que parecía una expedición exclusiva se transformó rápidamente en una emergencia médica internacional. Autoridades sanitarias confirmaron que el brote involucra hantavirus, una enfermedad transmitida normalmente por roedores y que rara vez se contagia entre humanos.
La situación alarmó a expertos debido a que el contagio habría ocurrido entre pasajeros y tripulantes dentro del barco, algo considerado extremadamente inusual. La Organización Mundial de la Salud advirtió que nunca antes se había visto un posible escenario de transmisión humana de hantavirus en un crucero con personas de múltiples nacionalidades.
A bordo del buque viajaban menos de 150 pasajeros, muchos compartiendo pequeñas cabinas de ocupación múltiple. Tras detectarse los primeros casos, la compañía activó el nivel más alto de su protocolo de emergencia, implementando aislamiento, monitoreo médico y estrictas medidas sanitarias.
Para el momento en que la empresa emitió un comunicado público sobre la grave situación, tres pasajeros habían muerto, uno permanecía en cuidados intensivos en Johannesburgo y dos miembros de la tripulación necesitaban atención médica urgente.
Entre las personas evacuadas médicamente se encontraba un guía británico de expedición, quien posteriormente declaró a medios de comunicación que se encontraba estable.
Mientras continúan las investigaciones sobre el origen y propagación del virus, el MV Hondius navega rumbo a las Islas Canarias bajo estricta vigilancia sanitaria internacional.