ISLAMABAD. En un giro diplomático de alta tensión, Pakistán se ha convertido en el canal crítico para intentar frenar la escalada en Medio Oriente. Fuentes oficiales confirmaron que el gobierno pakistaní entregó a Teherán un documento estratégico de la administración estadounidense que contiene propuestas formales para un alto el fuego, según reportes de Al Jazeera.
El movimiento ocurre en un momento de incertidumbre global, con informes que sugieren una posible reunión secreta entre funcionarios de Washington e Irán en Islamabad en los próximos días, buscando reactivar un diálogo que parecía muerto.
Señales mixtas: Diplomacia bajo la sombra de los misiles
A pesar de la apertura de este canal de comunicación, el clima en Teherán sigue siendo de confrontación. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, lanzó una advertencia directa contra el despliegue de tropas estadounidenses en la región, calificando los movimientos militares como «ilusiones de Netanyahu».
«Lo que los generales han roto, los soldados no podrán arreglarlo», sentenció Ghalibaf, instando a Estados Unidos a no poner a prueba la determinación de Irán para defender su soberanía tras los recientes impactos de misiles en zonas residenciales de la capital.
Despliegue militar en aumento
La vía diplomática en Pakistán corre en paralelo con un robusto fortalecimiento militar en el terreno. Informes de The Associated Press confirman la llegada de:
1,000 soldados de la 82ª División Aerotransportada.
5,000 efectivos adicionales pertenecientes a dos unidades de Marines.
Miles de marineros desplegados en aguas estratégicas.
Este escenario de «paz o guerra» mantiene a los mercados y a la comunidad internacional en vilo, mientras el mundo espera la respuesta oficial de Irán al documento entregado por los mediadores pakistaníes.