El área triestatal se prepara para recibir una nueva tormenta este fin de semana y las autoridades de Nueva York han iniciado el plan de contingencia para hacer frente a la nieve, lluvia y fuertes vientos según los pronósticos.
La gobernadora Kathy Hochul incluso declaró la emergencia para ciertos condados del norte del estado, ya que la nieve y los fuertes vientos amenazan con crear condiciones peligrosas similares a las de una ventisca frente a las orillas del lago Erie y el lago Ontario este fin de semana.
Hochul también hizo un llamado a los neoyorquinos para que no bajen la guardia y estén constantemente informados sobre los pronósticos del clima más recientes e instando a tomar las debidas precauciones a medida que la tormenta avanza hacia Nueva York.
“Los neoyorquinos deben estar atentos: otra tormenta invernal está en camino y tiene el potencial de tener un impacto grave”, insistió la funcionaria. “Estamos desplegando personal, asignando equipos y emitiendo alertas tempranas para garantizar que nuestra respuesta sea rápida y eficaz”, agregó.
El estado de emergencia se aplica a los siguientes condados: Allegany, Cattaraugus, Cayuga, Chautauqua, Erie, Genesee, Jefferson, Lewis, Livingston, Monroe, Niagara, Ontario, Orleans, Oswego, Wyoming.
A parte de las tormentas se espera además un descenso drástico de las temperaturas y por debajo del punto de congelación durante todo el sábado, creando condiciones ideales para que se desarrolle nieve resbaladiza. Si bien los meteorólogos todavía están trabajando para determinar los totales de precipitación y la ubicación exacta de las bandas, es probable que durante este tiempo se produzcan ráfagas de viento de 35 a 70 mph, lo que creará un potencial real de cortes de energía.
La combinación de nieve, fuertes vientos y temperaturas bajo cero podría producir condiciones potencialmente mortales en las áreas cercana a los largos Erie y Ontario. Los neoyorquinos deberían tomar en serio este sistema y comenzar a hacer preparativos ahora en caso de que ocurra el peor de los casos.
En áreas a lo largo de los Grandes Lagos, las precipitaciones comenzarán en forma de fuertes nevadas con el potencial de caer a un ritmo de dos pulgadas por hora o más. Si bien la mayor parte del estado verá ráfagas de viento de 30 a 45 mph, son posibles ráfagas de hasta 70 mph en el oeste de Nueva York y ráfagas de 50 a 65 mph en áreas al este del lago Ontario, lo que crea un potencial real de cortes de energía. El Servicio Meteorológico Nacional ya ha emitido avisos de fuertes vientos para estas zonas.
Riesgo de inundaciones
En otras partes del estado, se espera que el sistema produzca de una a dos pulgadas de lluvia en total en toda la zona de Hudson, Nueva York y Long Island, con ráfagas de viento de hasta 50 mph desde el viernes por la noche hasta el sábado. Existe un ligero riesgo de inundaciones repentinas en estas áreas, mientras que se esperan inundaciones costeras moderadas a lo largo de la costa sur de la ciudad de Nueva York y las costas sur y oriental de Long Island. Es posible una erosión adicional de las playas, especialmente a lo largo de la costa de Orient Point.
En toda la ciudad de Nueva York se espera un total de 1 a 1.5 pulgadas de lluvia a tasas de alrededor de 0.10 a 0.25 pulgadas/hora y las lluvias intensas se prologarán hasta las 5:00 a.m. Es probable que se produzcan inundaciones menores, lo que provocará interrupciones dispersas en el transporte e inundaciones menores de sótanos, primeros pisos y parte de la infraestructura subterránea. También es posible que se produzcan tormentas aisladas y relámpagos durante la noche.