El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) ha instalado 38 nuevas cámaras de vigilancia en puntos estratégicos del Alto Manhattan, especialmente en las afueras de bodegas, como parte de una iniciativa para reforzar la seguridad en la comunidad. Un oficial explicó a News Digital TV que el objetivo no es solo identificar y atrapar a los delincuentes, sino también prevenir que se cometan crímenes mediante la presencia visible de estos dispositivos.
Durante una conferencia de prensa en la estación del precinto 125 en East Harlem, el congresista Adriano Espaillat respaldó la medida, destacando que “la gente sabe que cuando vean una cámara, su imagen será capturada”. Según el legislador, esta acción envía un mensaje claro a la comunidad de que la vigilancia es parte del esfuerzo por mantener vecindarios más seguros.