NEW YORK — Los fiscales generales de Nueva York y Nueva Jersey emitieron citaciones contra la FIFA para investigar los elevados precios de los boletos del Mundial 2026 y las denuncias de aficionados que aseguran haber sido engañados sobre la ubicación y categoría de sus asientos.
La fiscal general de Nueva York, Letitia James, junto a la fiscal general de Nueva Jersey, Jennifer Davenport, informaron que buscan conocer cómo la FIFA estableció los precios sin precedentes para los partidos de la Copa Mundial que se celebrará este verano en Estados Unidos, Canadá y México.
“No se debe manipular a nadie para pagar precios exorbitantes por asientos, y los fanáticos deben poder confiar en que los boletos que compran serán los que realmente recibirán”, expresó James en un comunicado conjunto.
La investigación se centra especialmente en los ocho partidos, incluida la final, que se celebrarán en el MetLife Stadium, en Nueva Jersey.
Según las autoridades, la FIFA implementó un sistema de precios dinámicos basado en la demanda, lo que disparó los costos de las entradas a cifras nunca antes vistas en la historia del torneo. Incluso los asientos menos atractivos para partidos de menor demanda alcanzan cientos de dólares, mientras que los boletos para encuentros más esperados ascienden rápidamente a miles de dólares.
Además, los investigadores analizan denuncias sobre cambios en las categorías de asientos después de que muchos aficionados ya habían comprado sus boletos. Inicialmente, la FIFA dividió los estadios en cuatro categorías, siendo la Categoría 1 la más cercana al terreno de juego. Posteriormente, la organización creó nuevas zonas “Front Category 1”, con los mejores asientos de cada sección y precios significativamente más altos.
De acuerdo con los reportes, quienes compraron boletos antes de estos cambios quedaron excluidos de las nuevas áreas preferenciales y fueron ubicados en zonas menos deseables, incluyendo asientos alejados del campo o detrás de las porterías.
La FIFA también enfrenta cuestionamientos por operar una plataforma oficial de reventa de boletos, donde cobra un 15% de comisión tanto a compradores como vendedores en Estados Unidos.
Hasta el momento, funcionarios de la FIFA declinaron comentar sobre la investigación.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha defendido previamente la estrategia de precios argumentando que responde a las fuerzas del mercado y aseguró que parte de los ingresos proyectados —estimados en 11 mil millones de dólares— serán destinados a proyectos de desarrollo del fútbol alrededor del mundo.