La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, anunció que firmará la ley que permitirá la muerte asistida, sumando al estado a las 12 jurisdicciones de EE. UU. donde es legal esta práctica, la normativa, presentada por la asambleísta Amy Paulin y el senador Brad Hoylman-Sigal, entrará en vigor seis meses después de su promulgación, dando tiempo al Departamento de Salud y a los centros de atención para implementar regulaciones y capacitar al personal.
El proyecto, en discusión desde 2016, cuenta con amplio respaldo popular: un 72 % de los neoyorquinos aprueba la medida, según una encuesta de 2024. La ley permitirá a pacientes con enfermedades terminales y pronóstico de vida menor a seis meses recibir asistencia médica para acelerar el proceso final. Hochul, quien recordó la muerte de su madre por Esclerosis Lateral Amiotrófica, subrayó su respeto por quienes se oponen por motivos religiosos.
El senador Hoylman-Sigal calificó la medida como un hito histórico y una “victoria monumental” para quienes buscan aliviar el sufrimiento terminal de manera pacífica.