Un ejecutivo de videojuegos chino, Xu Bo, asegura haber tenido más de 100 hijos nacidos en Estados Unidos mediante gestación subrogada, mientras él y otros miembros de la élite china construyen “megafamilias” que ponen a prueba las leyes de ciudadanía y se apoyan en redes de niñeras, fertilización in vitro y despachos legales especializados.
Todo comenzó a levantar sospechas en una sala cerrada de un tribunal de familia en Los Ángeles, donde empleados de la jueza Amy Pellman notaron algo inusual: durante la revisión de peticiones rutinarias de subrogación, el mismo nombre aparecía una y otra vez. Un multimillonario chino solicitaba derechos parentales sobre al menos cuatro bebés aún no nacidos, y una investigación adicional del tribunal reveló que ya había tenido —o estaba en proceso de tener— al menos ocho más, todos mediante madres sustitutas.
Cuando la jueza Pellman convocó a Xu Bo a una audiencia confidencial en el verano de 2023, el empresario no ingresó físicamente al tribunal. Según asistentes a la audiencia, Xu, creador de videojuegos de fantasía y residente en China, compareció por videoconferencia con la ayuda de un intérprete.
Durante la audiencia, Xu declaró que esperaba tener 20 o más hijos nacidos en Estados Unidos mediante gestación subrogada —preferiblemente varones, a quienes describió como “superiores a las niñas”— para que algún día se hicieran cargo de su empresa. Varias de sus hijas e hijos eran criados por niñeras en la ciudad de Irvine, California, mientras se completaban trámites migratorios para viajar a China. Xu admitió que aún no había conocido personalmente a algunos de ellos, alegando que el trabajo lo mantenía demasiado ocupado.
La jueza quedó alarmada, según personas presentes en la audiencia. Para ella, la subrogación debía servir para formar familias, pero lo que Xu describía no se parecía a la crianza tradicional, señalaron las fuentes. Pellman tomó entonces una decisión poco habitual: negó la solicitud de paternidad, un trámite que normalmente se aprueba de manera expedita para padres intencionales en procesos de subrogación, según expertos legales. La decisión dejó a varios de los niños en un limbo legal.
El tribunal declinó comentar sobre el caso. Un representante de Duyi Network, empresa vinculada a Xu, no respondió preguntas específicas y afirmó que el ejecutivo “no concede entrevistas bajo ninguna circunstancia”. Añadió que “gran parte de lo descrito es falso”, sin aclarar qué información era inexacta, pese a reiteradas solicitudes.
El caso de Xu no es aislado. Algunos padres chinos adinerados, inspirados —según fuentes— por Elon Musk, quien tiene al menos 14 hijos conocidos, pagan millones de dólares en servicios de subrogación en Estados Unidos para crear familias de tamaño extraordinario. Xu se autodenomina en redes sociales “el primer padre de China” y es conocido como un crítico abierto del feminismo. En publicaciones de su propia empresa se afirma que ha tenido más de 100 hijos mediante gestación subrogada en EE. UU.
Otro ejecutivo chino acaudalado, Wang Huiwu, habría contratado modelos estadounidenses y otras mujeres como donantes de óvulos para tener 10 hijas, con el objetivo —según personas cercanas a su empresa educativa— de casarlas en el futuro con hombres poderosos.