SANTO DOMINGO. – En un movimiento que busca bajar las tensiones, el ministro de Educación Superior (Mescyt), Rafael Santos, entregó formalmente a la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) el documento «Llamado al magisterio nacional y la ADP». El objetivo: abrir una mesa de diálogo sobre la transformación del sistema educativo dominicano.
El «No» rotundo de la ADP a la fusión
A pesar de la cortesía del encuentro, el presidente de la ADP, Eduardo Hidalgo, fue tajante. El gremio mantiene su rechazo absoluto a la fusión del Ministerio de Educación (Minerd) con el Mescyt.
Hidalgo lanzó una advertencia clara: para que el diálogo sea real, el Gobierno debe dar una señal de buena voluntad.
«Una buena señal es el retiro del proyecto de ley de fusión depositado en el Congreso Nacional», afirmó el dirigente magisterial.
Puntos clave del encuentro:

Integrantes de la ADP y del Mescyt. (FUENTE EXTERNA)
Diálogo en espera: La ADP analizará el documento del Mescyt, pero no será inmediato. El gremio estará concentrado las próximas dos semanas en su Primer Congreso Pedagógico.
Relación «indisoluble»: Rafael Santos, quien tiene raíces sindicales, reconoció la importancia histórica de la ADP y subrayó que las diferencias de criterio son naturales en una democracia.
Exigencia de respeto: Hidalgo enfatizó que el magisterio no está al margen del debate, pero exige un trato de igualdad y respeto en la mesa de negociaciones.
¿Qué sigue ahora?
El futuro de la reforma educativa pende de un hilo fino entre la propuesta del Ejecutivo y la resistencia de un gremio que ya demostró su capacidad de movilización. El Mescyt apuesta a la «vía diplomática», mientras la ADP se atrinchera en la defensa de la institucionalidad separada de ambos ministerios.