Me siento más que orgulloso del extraordinario trabajo realizado por el equipo de campaña y por todos los hombres y mujeres que hicieron posible esta gran jornada en favor de la candidatura del congresista Adriano Espaillat.
Pero, sobre todo, me siento profundamente orgulloso del propio congresista Espaillat. Estamos hablando de un hombre que ha dedicado más de cuatro décadas al servicio público, iniciando como District Leader, cargo que ocupó en dos ocasiones, para luego servir como miembro de la Asamblea Estatal de Nueva York, senador estatal y, finalmente, congresista de los Estados Unidos.
Lo más admirable es que, después de tantos años de vida pública y de haber ocupado importantes posiciones electivas, llegó a una de las contiendas más competitivas de su carrera sin que sus adversarios pudieran señalar un solo acto de corrupción, malversación de fondos o conducta impropia que empañara su trayectoria. Ese es un legado que muy pocos servidores públicos pueden exhibir.
Para mí constituye un verdadero honor haber acompañado al congresista Adriano Espaillat en las luchas y decisiones encaminadas a mejorar la calidad de vida de nuestra comunidad. Su liderazgo, capacidad de trabajo y compromiso con los más necesitados siempre serán dignos de reconocimiento.
Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a cada voluntario, líder comunitario, trabajador de campaña y ciudadano que dedicó su tiempo, esfuerzo y sacrificio para apoyar este proyecto. Su entrega merece todo nuestro respeto y admiración.
También me preocupa la posibilidad de que el Distrito 13 pierda la experiencia, la influencia y la senioridad que un congresista adquiere después de más de una década de servicio en Washington. Esa experiencia representa mayor capacidad para gestionar recursos federales, defender los intereses de nuestras comunidades y abrir nuevas oportunidades para quienes más las necesitan.
Sin embargo, el servicio a nuestra gente no termina con una elección. Seguiremos trabajando con la misma determinación, el mismo compromiso y el mismo amor por nuestra comunidad.
Felicito a todos los que dieron lo mejor de sí durante esta campaña. Y reitero mi inmenso orgullo por el congresista Adriano Espaillat, por su trayectoria intachable y por todo lo que ha significado para nuestra comunidad durante tantos años.
Muchas gracias.
Jaime Vargas