NUEVA YORK. – El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, reconoció que no tiene autoridad legal para ordenar el arresto del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aunque reiteró públicamente su rechazo a una eventual visita del líder israelí y reafirmó su posición crítica frente a las acusaciones internacionales en su contra.
La controversia surgió luego de que, durante una entrevista con The New York Times, Mamdani revelara que había consultado con su equipo legal la posibilidad de cumplir una promesa realizada durante su campaña política, en la que aseguró que intentaría arrestar a Netanyahu si este visitaba la ciudad de Nueva York.
Sin embargo, según el propio alcalde, sus asesores jurídicos le informaron que ni el alcalde ni el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) poseen autoridad legal para ejecutar una acción de esa naturaleza, ya que ese tipo de decisiones corresponden al ámbito del gobierno federal y de las relaciones internacionales de Estados Unidos.
La situación generó tensiones internas dentro de la administración municipal, especialmente con la comisionada del NYPD, Jessica Tisch, quien, de acuerdo con diversas fuentes, dejó claro que la policía de la ciudad carece de facultades para arrestar a un jefe de Estado o de gobierno extranjero y no tenía intención de actuar en ese sentido. El departamento incluso se preparó para emitir una declaración oficial aclarando los límites de su autoridad.
Pese a reconocer la imposibilidad legal de cumplir su promesa, Mamdani afirmó comprender la decepción de quienes esperaban que Netanyahu fuera detenido durante su prevista visita a Nueva York en septiembre.
«Uno de los pilares fundamentales de nuestra ciudad es la protesta», expresó el alcalde, al defender el derecho de los ciudadanos a manifestarse. También sostuvo que, en su opinión, Netanyahu enfrenta serias acusaciones relacionadas con presuntos crímenes contra la humanidad y señaló que, aunque anteriores alcaldes lo recibieron oficialmente durante sus visitas a Nueva York, ese no sería su caso.
Las declaraciones del alcalde reflejan su alineación con sectores de la izquierda internacional que han cuestionado duramente la actuación del gobierno israelí en el conflicto de Gaza, una postura que ha generado amplio debate tanto en Nueva York como a nivel nacional.
Mientras tanto, las autoridades municipales reiteran que cualquier decisión relacionada con la seguridad o el tratamiento diplomático de mandatarios extranjeros corresponde al gobierno federal, por lo que el alcalde no tiene facultades legales para ordenar su arresto.