La ONU expresó su desaprobación respecto a la implementación de un protocolo migratorio en los hospitales públicos de la República Dominicana, que en su primer día resultó en la detención de 87 mujeres haitianas embarazadas. El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, advirtió que esta política podría tener consecuencias graves para las personas que buscan atención médica, especialmente mujeres en trabajo de parto, ya que podrían evitar acudir a los hospitales por temor a ser detenidas. Aunque reconoce que los países tienen el derecho de controlar sus fronteras, enfatizó la necesidad de respetar los derechos humanos y la dignidad de los migrantes.
El protocolo, que afecta a 33 hospitales públicos, requiere que los migrantes haitianos presenten identificación válida, carta de trabajo y prueba de residencia para acceder a los servicios de salud. De no cumplir con estos requisitos, las personas serán atendidas médicamente, pero posteriormente serán deportadas. Esta medida es parte de un conjunto de políticas anunciadas por el presidente Luis Abinader para combatir la inmigración irregular desde Haití, que comparte la isla La Española con la República Dominicana.
Desde la aplicación de estas normas, más de 180,000 migrantes haitianos en situación irregular han sido deportados, a pesar de los llamados de la comunidad internacional a no devolverlos a un país marcado por la violencia extrema. La situación ha generado críticas sobre la seguridad y el bienestar de las personas deportadas, incluidos niños y mujeres en estado de gestación o lactancia, quienes también han sido afectadas por las recientes acciones migratorias del gobierno dominicano.
Resumen realizado de informaciones de EFE-Naciones Unidas.-