AP-Filipinas.-Por primera vez, el Ejército estadounidense ha colocado un lanzador de misiles antibuque en la isla de Batan, Filipinas. Los infantes de marina descargaron este armamento de alta precisión en el extremo norte del archipiélago, muy cerca de la frontera marítima con Taiwán. Además, tropas de Estados Unidos y Filipinas llevaron a cabo maniobras militares que incluyeron el lanzamiento de misiles y disparos de artillería para derribar drones que simulaban aeronaves enemigas, durante ejercicios de fuego real en la provincia de Zambales, en las proximidades del disputado mar del Sur de China.
Las maniobras, enmarcadas en los ejercicios anuales Balikatan, se realizaron en áreas geopolíticamente sensibles que han sido puntos de fricción entre China y Estados Unidos, estos entrenamientos no solo simularon conflictos armados reales, sino que también mostraron una estrategia de posicionamiento militar en la región, esta actividad se desarrolla en un contexto de creciente competencia entre ambas potencias, tanto durante la administración de Joe Biden como en la actual de Donald Trump.
China reaccionó con fuerte desaprobación, calificando las maniobras de provocativas. Días antes, un grupo de portaaviones chino navegó cerca de Batanes, donde el Ejército estadounidense desplegó el Sistema de Interdicción de Buques Expedicionarios (NMESIS), esta área, próxima al canal de Bashi, es un paso estratégico vital para el comercio y operaciones militares. Según el teniente general Michael Cederholm, el despliegue del NMESIS representa un avance importante en los planes de control marítimo de Estados Unidos en la primera cadena de islas del Pacífico.