NUEVA YORK – El contraste es total. Zohran Mamdani, el alcalde socialdemócrata de 34 años, ha dejado oficialmente su modesto apartamento de una habitación en Astoria para instalarse en la Mansión Gracie, la residencia oficial de los alcaldes de Nueva York desde 1942.
El fin de la «vida común» en Queens
Hasta hace unos días, la realidad de Mamdani y su esposa, Rama Duwaji, era la de miles de neoyorquinos: pagaban un alquiler de 2,300 dólares, carecían de lavadora y lidiaban con inundaciones provocadas por tuberías defectuosas en Queens.
Hoy, ese escenario ha sido reemplazado por:
1,021 metros cuadrados de construcción.
Una terraza privada con vistas exclusivas al East River.
Personal de servicio completo y un chef privado.
Un salón de baile para eventos oficiales.
Entre el fantasma de la mansión y la seguridad
Mamdani, consciente de que vivir en una mansión de fachada crema del siglo XVIII puede chocar con su discurso de «vivir como la gente que representa», justificó el cambio por exigencias de seguridad.
Sin embargo, el alcalde planea darle su toque personal a la histórica vivienda. Además de mencionar su intención de instalar bidés en los baños, Mamdani prometió que la mansión no será un búnker para la élite: “Planeo abrir la mansión al público y convertirla en un espacio accesible para los neoyorquinos”, afirmó durante su primera rueda de prensa en los jardines de la propiedad.
Lo que deja atrás
Al mudarse al Upper East Side (una de las zonas más blancas y ricas de la ciudad), Mamdani se despidió con nostalgia de la diversidad de Astoria. Aseguró que extrañará el aroma del shawarma, el té Adeni y las conversaciones fluidas en español y árabe que definían su vecindario en Queens.
La Mansión Gracie no solo le ofrece lujo, sino también historia: la propiedad conserva la chimenea original vinculada al duelo de Alexander Hamilton y, según leyendas locales citadas por su predecesor Eric Adams, hasta algún que otro fantasma.