SANTO DOMINGO. — Un diagnóstico oficial del Ministerio de Educación (Minerd) ha puesto al descubierto la brecha existente entre la inversión asignada a la educación especial y el costo real que implica atender a estudiantes con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE) en la República Dominicana.
De acuerdo con el informe, mientras que el programa presupuestario de educación especial captó en promedio menos del 0.35 % de la partida asignada al Minerd entre 2014 y 2025, garantizar la formación de un alumno con discapacidades complejas puede llegar a costar hasta 35 veces más que la de un estudiante regular.
El mayor nivel de complejidad y costo se concentra en los casos de sordoceguera y discapacidad múltiple, con una erogación estimada de 4.6 millones de pesos por estudiante (34.9 veces el costo regular), seguido por la discapacidad físico-motora, con 4.3 millones de pesos (33 veces superior). En ambas condiciones, entre el 80 % y el 90 % del gasto se destina a la contratación de personal altamente especializado, como docentes de apoyo, terapeutas y acompañantes.
Costos por condición y concentración en el sector público El estudio del Minerd detalla además la estructura de costos para otras condiciones:
Trastorno del Espectro Autista (TEA): Requiere un promedio de 1.2 millones de pesos por alumno (9.8 veces el costo regular).
Discapacidad intelectual: Representa un gasto promedio de 986,823 pesos (8.2 veces más).
Discapacidad auditiva: Exige un costo aproximado de 638,368 pesos (5.7 veces más).
El reporte contabiliza 21,626 estudiantes con necesidades específicas registradas, de los cuales más del 83 % (17,992 alumnos) cursa sus estudios en el sistema educativo público, situando al Estado como el principal garante de este servicio. Ante estos hallazgos, el Ministerio plantea la necesidad de reestructurar el modelo de financiamiento para que las asignaciones no sean uniformes, sino ajustadas a la complejidad y nivel de apoyo requerido por cada condición.