La administración del expresidente Donald Trump estaría preparando el posible despliegue de la Guardia Nacional y de agentes federales de inmigración en Chicago, en medio de crecientes tensiones entre autoridades locales y federales. Según los planes preliminares, la medida formaría parte de una estrategia más amplia de Washington para responder a la violencia y los disturbios en grandes ciudades del país.
Sin embargo, los líderes locales de Chicago han manifestado su firme oposición, calificando el eventual envío de tropas federales como “innecesario y no deseado”. Las autoridades municipales advierten que la presencia de estas fuerzas podría agravar las tensiones en lugar de resolver los problemas de seguridad y violencia comunitaria.
Este posible despliegue se produce en un contexto de intenso debate nacional sobre el uso de fuerzas federales en ciudades estadounidenses, con críticos que denuncian un exceso de poder desde Washington, mientras que los partidarios sostienen que se requieren medidas más estrictas frente al aumento de la criminalidad.