La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, ofreció la señal más clara hasta ahora de que agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) estarán presentes en el Super Bowl de febrero, donde el artista puertorriqueño Bad Bunny encabezará el espectáculo de medio tiempo.
Durante una entrevista concedida el viernes al podcaster conservador Benny Johnson, Noem fue consultada directamente sobre si habría operativos de ICE en el evento deportivo más importante del país. Su respuesta fue contundente:
“Sí, los habrá. Los agentes federales de inmigración estarán por todas partes durante el Super Bowl”.

Noem explicó que su responsabilidad es garantizar la seguridad de todos los asistentes, asegurando que tengan “la oportunidad de disfrutar y regresar a casa sanos y salvos”. Sin embargo, añadió un comentario polémico al afirmar que las personas no deberían asistir al evento a menos que sean “estadounidenses respetuosos de la ley que aman este país”.
La conversación tomó un giro político cuando Johnson sugirió que la NFL había enviado un mensaje a la administración Trump al elegir a Bad Bunny como figura principal del espectáculo de medio tiempo. Noem respondió con tono desafiante:
“Ellos apestan. Nosotros ganaremos y Dios nos bendecirá”.
La declaración ha generado reacciones diversas, especialmente por el componente migratorio en un evento globalmente seguido como el Super Bowl, así como por el hecho de que Bad Bunny, un ícono latino y mundial, será el protagonista de uno de los espectáculos más vistos del año.