Por: Sofía Hernández
La lucha diaria en la ciencia médica tras nuevos descubrimientos para mejorar el sistema de salud, da sus frutos así sea a corto o largo plazo.
En esta ocasión, científicos de Israel y Estados Unidos revelaron descubrimientos clave que podrían allanar el camino para un novedoso análisis sanguíneo capaz de identificar el riesgo de padecer leucemia. De acuerdo con el informe, este método podría reemplazar la práctica habitual que requiere una muestra extraída directamente de la médula ósea, un procedimiento que conlleva anestesia local, molestias e incluso dolor.
El trabajo fue liderado por especialistas del Instituto de Ciencias Weizmann en Israel, entre ellos Nili Furrer, Nimrod Rapport y Oren Milman. El equipo demostró que ciertas células madre hematopoyéticas, que en ocasiones escapan de la médula ósea al torrente sanguíneo, contienen datos relevantes para diagnosticar el síndrome mielodisplásico (SMD), una condición asociada al envejecimiento, donde dichas células no logran madurar de forma adecuada.
El análisis se centró en observar transformaciones en estas células madre, incluyendo mutaciones genéticas presentes en casi un tercio de los adultos mayores de 40 años. Estas alteraciones no solo elevan el riesgo de leucemia y otros cánceres hematológicos, sino que también están vinculadas a patologías como enfermedades cardiovasculares y diabetes.
Gracias a un simple examen de sangre combinado con tecnología de secuenciación genética unicelular de última generación, los expertos lograron detectar señales tempranas del síndrome y calcular la probabilidad individual de desarrollar cáncer en la sangre.
Asimismo, el estudio reveló que las células madre migratorias pueden actuar como indicadores biológicos del envejecimiento. Se observó que en los hombres estas células cambian antes que en las mujeres, lo que podría explicar la mayor incidencia de cánceres hematológicos en la población masculina.
Hicieron énfasis en que el uso de la prueba para diagnosticar el SMD y la leucemia es solo el comienzo, y que en el futuro podría aplicarse a una variedad de otros trastornos relacionados con la sangre. Los hallazgos actuales ya se están probando en un ensayo clínico a gran escala en varios centros médicos de todo el mundo.