Por: Sofía Hernández( Corresponsal Rep.Dom)
La medicina vive en constantes descubrimientos e implementando nuevas técnicas y métodos con el único objetivo de facilitar y mejorar los servicios de salud, en donde la comunicación es clave, gracias a los avances de la tecnología hoy día contamos con la telemedicina y salud digital.
La Salud Digital es la disciplina que se encuentra integrada por todas aquellas tecnologías que tienen por objeto controlar y cuidar de la salud de las personas, se construye sobre una multiplicidad de elementos tecnológicos distintos; ya sean páginas web, blogs, aplicaciones móviles o dispositivos inteligentes.
En 2025, las apps móviles continúan liderando el ecosistema de la Salud Digital, adoptando su propio término: “mSalud” o “mHealth”, como lo denomina la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta práctica se basa en el uso de teléfonos inteligentes, asistentes digitales personales (PDAs) y herramientas de monitoreo remoto para prestar servicios médicos y mejorar la salud pública.

El avance de la inteligencia artificial (IA) ha permitido procesar grandes cantidades de datos y aprender de ellos en tiempo real mediante sistemas integrados en hardware y otras tecnologías, esta capacidad permite realizar diagnósticos más certeros, optimizar tratamientos personalizados e impulsar la innovación en estudios clínicos y nuevos fármacos.
Diversas áreas médicas ya reflejan estos beneficios, como el seguimiento digital de pacientes con enfermedades crónicas, el uso de realidad aumentada para entrenamientos quirúrgicos, y la atención virtual a través de videollamadas médicas o plataformas de intercambio de estudios diagnósticos.
Un ejemplo reciente en Estados Unidos es el programa de monitoreo remoto para personas con afecciones cardíacas, liderado por una red hospitalaria sin fines de lucro, en su versión 2025, este proyecto atiende a más de 800 pacientes y ha disminuido de forma significativa las internaciones de emergencia, gracias a la supervisión continua y alertas automatizadas que permiten intervenir antes de que la condición del paciente se agrave.
Asimismo, las Unidades de Cuidados Intensivos virtuales (eUCI) han sido ampliadas en zonas rurales y fronterizas, permitiendo que médicos especialistas desde grandes centros urbanos monitoreen a distancia a pacientes en estado crítico, mediante cámaras de alta resolución, sensores biométricos y plataformas de análisis en tiempo real, se ha logrado reducir el tiempo de respuesta y evitar traslados médicos costosos.
En definitiva, estas tecnologías representan una solución clave para comunidades aisladas o con barreras de movilidad, ofreciendo atención médica especializada sin importar la ubicación geográfica del paciente.